FLORA GUERRA VIAL. 1918-1993

Fue una de las pianistas chilenas que más satisfacciones brindó a la vida musical y cultural de su país.

Nacida en un hogar de músicos, reveló desde temprana edad singulares dotas artísticas. Sus primeros maestros fueron sus padres, ambos profesores del Conservatorio Nacional de Música: Flora Vial, profesora de teoría y solfeo, y Julio Guerra, profesor y primer violín de la Orquesta del Teatro Municipal de la época.

Más tarde, fue la eminente pianista Rosita Renard quien guió su formación musical y su carrera académica. Flora Guerra realizó sus primeras actuaciones en público en 1937, con ocasión de la presentación de las obras El Clavecín bien Temperado de Johann Sebastián Bach, y las 32 Sonatas de Ludwig van Beethoven.

Claudio Arrau elogió la interpretación de la joven pianista.

Flora Guerra fue la primera intérprete latinoamericana que se presentó en las cadenas de radio y televisión de los Estados Unidos, grabando en el año 1948 para la NBC y la CBS de Nueva York. Posteriormente grabó para la BBC de Londres, la Radio y Televisión Francesa, la Radio Varsovia, la radio Moscú, y la Radio y Televisión “La Suisse Romande” de Laussane, Suiza.

En 1953, Flora Guerra interpretó en el Teatro Municipal de Santiago el Concierto en Sol de Maurice Ravel, junto a la Orquesta Sinfónica de Chile, bajo la batuta de Igor Markevitch. La interpretación que hiciera de esta obra le valió el elogio y la admiración del gran maestro, y se convirtió en un impulso decisivo en su proyección internacional como solista.

En sus cincuenta años de ininterrumpida carrera artística, Flora Guerra actuó con grandes directores e importantes conjuntos orquestales del país y del extranjero. Condujeron sus actuaciones, entre otros destacados maestros, Victor Tevah, Agustín Cullel, Francisco Rettig, Stanislaw Skrowaczewsky, Georg Ludwig Jochum, Hans Schmidt-Isserstedt, Natan Grigoryevich Rajlin, Stanislaw Wislocki, Gunther Herbig, Witold Rowicki, Robert Whitney y Josef Wilkomirski.

Recorrió en varias oportunidades el país, ofreciendo numerosos recitales, y mantuvo una constante preocupación por difundir, junto al repertorio pianístico tradicional, la música contemporánea y, en particular, la música chilena. Estrenó en Chile la Sinfonía Concertante de Karol Szymanowsky, los conciertos para piano y orquesta de Benjamin Britten, Alfonso Letelier, Juan Orrego Salas y la Passacaglia de Domingo Santa Cruz.

En sus giras al exterior, que comprendieron Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia, Cuba, República Dominicana, estados Unidos, Francia, España, Rumania, Austria, Suiza, Inglaterra, Polonia y la ex Unión soviética, incluyó estrenos de obras de los compositores chilenos Pedro Humberto Allende, Carlos Botto, Alfonso Leng y Marcelo Morel.

La crítica especializada destacó su sensibilidad, interpretación pianística nutrida de reflexión y la ejecución de obras de gran dificultad técnica con sorprendente brillo y seguridad. De su actuación en el Wigmore Hall de Londres en 1965, el crítico del Times escribió: “Flora Guerra interpretó la música latinoamericana con el fervor de un misionero. Dio muestras de una técnica de temple en el Preludio Coral y Fuga de Cesar Franck y en su interpretación de las Mazurkas de Frederic Chopin”.

En sus grabaciones para los sellos Melodiya de Moscú y RCA Víctor de Chile, registró obras de Alberto Ginastera, Heitor Villa-Lobos y Alfonso Letelier, además de otros autores latinoamericanos y chilenos que figuraron regularmente en sus actuaciones. Este hecho fue destacado públicamente por la Asociación de Compositores de Chile, que la distinguió por su valiosa contribución a la música contemporánea y le otorgó el Diploma de Honor en 1963.

En el campo de la música de cámara, destacaron las giras al exterior que realizó junto al violonchelista Adolfo Odnopossoff, presentando la obra completa para piano y violonchelo de Ludwig van Beethoven. Este mismo ciclo lo realizó posteriormente en Chile al violonchelista Jorge Román.

La docencia fue su gran vocación; entre 1954 y 1976, ejerció como profesora de la cátedra de piano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, y sus planes y programas de enseñanza se aplicaron en las cátedras de piano de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile y el Departamento de Música de la Universidad Católica. Además, realizó diversos trabajos de investigación vinculados a este tema.

Su sentido de cátedra se materializó en los ciclos de recitales y obras completas que presentó junto a sus alumnos, tales como los 24 Preludios del Op. 28 de Frederic Chopin, en 1959; los 24 Preludios del Libro I y II de Claude Debussy, en 1962; las 32 Sonatas de Ludwig van Beethoven, en 1963; y las Suites Francesas e Inglesas de Johann Sebastian Bach, en 1968.

Numerosos pianistas le deben una sólida formación profesional y varios de ellos concluyeron sus estudios como becarios de prestigiosos planteles musicales europeos: Elisa Alsina y Ariadna Colli, en Varsovia; Lionel Saavedra, en Munich; Luis Carlos Miranda, en Londres; Iván Miró, en Bucarest, Ximena Ugalde, en Weimar; Patricia Castro, en París, y Luz Alba Pino, en Viena.

Fue distinguida como miembro observador, jurado oficial y jurado de honor en las ediciones del Concurso Frederic Chopin realizadas entre los años 1955 y 1990. En 1971, el Ministerio de Cultura polaco la condecoró con la Orden al Mérito por su labor de acercamiento cultural entre Chile y Polonia. Al año siguiente, fue nombrada miembro correspondiente de la sociedad que honra la memoria y la obra del gran compositor y pianista polaco.

En Chile, Flora Guerra fue miembro fundador de la Corporación Arrau, creada durante la visita del maestro en 1985. En 1987 recibió el Premio del Círculo de Críticos de Chile, a la mejor intérprete en música clásica. En 1991 fundó la Sociedad Federico Chopin y fue elegida su primera presidenta.

En 1992 fue invitada a integrar el jurado del Concurso Internacional de Piano de Santander, España, y el jurado del Concurso Internacional de Piano de Viña del Mar.

En 1993, la Universidad de Chile le otorgó la distinción de “Profesor Emérito” por su prolongada y destacada labor académica.

Flora Guerra falleció en Santiago el 23 de Octubre de 1993, después de una trayectoria musical de más de cinco décadas, consagradas a su carrera como solista y a la docencia universitaria.

 

Prof. Luis Merino Montero